Esto es algo de lo que me pasó durante mis vacaciones, hace algunas semanas. Lo comparto.

Durante mis vacaciones decidí visitar la Península de Tasman (en Tasmania), visité la prisión en Port Arthur, las minas de carbón que eran parte de la prisión y para descansar fui a una granja de lavanda.

Recuerdo que llegué y pedí un “chocolate caliente con lavanda”, decidí sentarme a un lado de una ventana, para poder ver el mar y las plantas de lavanda, parte de la granja. Siempre me ha gustado ver como el viento pasa “peinando” los pompones morados, creando olas púrpuras con las flores de lavanda. Recuerdo que en mi mente no había nada, trataba de disfrutar el momento, el día, las experiencias y mi chocolate! Me llamó la atención ver como había bajado la marea y que tan grande podía ser la playa.

Creo que uno de mis dedos se había ensuciado con un poco de chocolate, así que me lo llevé a la boca (el chocolate con lavanda no se debe desperdiciar! ja), para mi sorpresa, más que a chocolate, el dedo me supo a sal. De pronto recordé que hacía apenas un rato había estado en las minas de carbón y estas están justo a la orilla del mar.

Estas minas eran consideradas parte de la prisión, de hecho eran la peor parte, donde los presos sufrían más. El lugar está lleno de contrastes, el mar que lo rodea es hermoso, de tonos azul-verde, el agua permanece inmóvil y el fondo, sin importar la profundidad es visible todo el tiempo, dejando ver la diversidad de vida debajo de la superficie. El calor y la humedad son sofocantes y el sol, sin importar que tanto bloqueador use uno, quema! La poca sombra existente es dentro de los pocos edificios aún de pié, donde la obscuridad huele a tierra mojada y helechos.

Recorriendo el sitio encontré un camino largo y angosto, rodeado de árboles verdes muy altos que a ratos tapaban el sol, dando la impresión de ser un túnel verde. Me acuerdo que los múltiples sonidos de las ranas, las cigarras y los pájaros hacían parecer que el bosque gritaba, podías realmente sentir la toda la vida a tu alrededor, como una cobija que te tapa y opaca completamente.

 Una vez que llegué al final del camino encontré una placa donde mencionaba que justamente este era el camino usado hace no demasiado por los convictos, a través de el empujaban los carritos mineros llenos de carbón. Aquí mismo fue donde uno de los presos murió cuando uno de los carritos se salió de control. Los registros dicen que nunca supieron si alguien lo hizo a propósito o si simplemente fue un error.

Un poco más allá del camino, escondido por las plantas había una gran piedra amarilla, como podio dirigido hacia el mar. No recuerdo sonido alguno, ni dentro ni fuera de mi. Todo era calma, todo tranquilidad. A lo lejos el cielo y las montañas se hacían uno, aparentando encerrar al mar que se mantenía estático.

Me quedé un rato ahí parada, sola, sin ruido, sin pensamiento y sin movimiento más que el del viento que de vez en cuando paseándose suavemente, se llevaba temporalmente esa sensación de arder, contemplando el mar, ese mismo mar que el de la granja de lavanda, donde yo, disfrutaba de toda la libertad. 

Hace no demasiado la gente que llegaba a este lugar era despojada de su libertad y de su vida entera. Yo estoy aquí porque quiero, tengo la libertad de caminar por donde quiero y cuando quiero. Puedo decidir si haré algo o no, puedo escoger como y cuando. Tengo la libertad de venir a una granja de lavanda después de haber caminado por las minas de carbón y de tomarme un chocolate caliente con lavanda, mientras miro sin ninguna preocupación el mar. Aquí y ahora tengo esa libertad que en muchos países todavía no existe. Pero muchas veces no la apreciamos, la damos por hecho y la menospreciamos y maltratamos. La pesadez mental nos pone barreras, mientras el tiempo pasa. Realmente nunca sabemos cuando se pueda acabar esta libertad, si, la libertad se puede acabar y a veces es cuando menos lo pensamos. ¿Cuándo la empezamos a apreciar y a cuidar?

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Replies to This Discussion

Gracias Jimena por este delicioso texto y por la reflexión… A veces creo que, como humanos condicionados y ciegos en la mayoría de ocasiones, necesitamos el contacto con la “falta de…” para apreciar “la existencia de…”. Uno puede valorar la “comida de mamá”, pero cuando comienza a cocinar por sí mismo es fácil que la valore con más fuerza, otras veces, cuando uno sale de su país, siente en sus entrañas las raíces de éste con más fuerza que nunca.

 El contacto con la historia de los presos y su falta de libertad me abre los ojos a mis enormes posibilidades de elección, a veces, el contacto con una enfermedad o un episodio que te sitúe  cerca de la muerte te ayuda a reconocer el precioso regalo de la vida de un modo que no habías conocido antes… Es como si alguien te zarandease y te dijese de pronto:” ¡Despierta, despierta!...Te habías quedado dormido”.

Creo que hay mucho que agradecer a estas experiencias.

Thank you for this very nice sharing and observation. Jimena tells of a visit to a beauty spot in Tasmania where there used to be coal mines worked by convicts. She reflects upon her liberty and their lack of it and points out how much we tend to take our liberty for granted when we have it, under-appreciate and abuse it. How easily it may be lost! What must we do to care for and protect it in a world of increasing severity of borders and a growing spirit of rejection? The self-same spot can be a place of delight or one of torture. It is for us to make our world delightful and not torture one another.

buenos dias, precioso texto.

Realmente ha habido epocas y en zonas de la tierra, donde la exclavitud a sido muy mayoritaria. Recuerdo ahora por ejemplo a Roma o la relacion de la produccion de azucar y la exclavitud

A dia de hoy queda mucho por hacer:

http://www.bbc.com/mundo/internacional/2016/06/160601_esclavitud_mo...

Los que gozamos de ella, tendremos que defenderla

la informacion parte de esta organizacion:

http://www.walkfreefoundation.org/

Hola.

Siempre tenemos la tendencia de no ver lo que tenemos ante nuestros ojos  y casi siempre nos comparamos y deseamos lo que no tenemos y otros tienen. No solo hablo de la "libertad" sino que también hablo de los bienes materiales.

En la mayoría de los casos el bienestar material de la sociedad va unido a una mayor "libertad" en el ámbito social

Para ponernos los pies en el suelo esta esta pagina http://www.globalrichlist.com/ , en la que puedes ver a que porcentaje  de la población  perteneces a nivel mundial dependiendo de tus ingresos y en paralelo te puede dar una idea de las "libertades" que gozas.

Somos afortunados por todo, por vivir en un país en paz, por tener un techo, unos ingresos y siempre un plato en la mesa. El problema es que muchas veces y me incluyo no sabemos apreciar la inmensa suerte que tenemos.

NAMO AMIDA BU

Fernando

Querida Nati,

Creo que a veces nos resulta complicado "aprender en cabeza ajena". Soy firme creyente de que para aprender hay que observar y escuchar. Intentar de que nuestras opiniones (o percepciones) se hagan a un lado. 

No es sencillo, pero si hay experiencias que nos sacuden, nos hacen ver las cosas desde otro ángulo. Es importante entonces, apreciar la oportunidad y no olvidarlo.

Cómo dicen? Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde?

Saludos

Estoy de acuerdo, muchas veces una mayor libertad significa tener mayor número de bienes materiales. Creo que a veces resulta complicado no compararse, es muy fácil ver lo que tienen o hacen otros y desear tener o hacer lo mismo (o mejor!).

En muchas ocasiones, para apreciar eso que tenemos hay que perderlo, sobre todo cuando hablamos de algo que no se puede cuantificar. Cómo podemos decir que tenemos mucha o poca libertad? Para decir si es poca, lo que hacemos es ver a otros que tienen "más", aún así resulta subjetivo. Por lo mismo es muy fácil perder esta libertad sin siquiera darnos cuenta. Muchas veces somos nosotros mismos los que nos la quitamos, al poner pretextos para justificar porqué no hacemos.

Efectivamente, somos muy afortunados de tener todo lo que tenemos, el problema es que lo olvidamos.

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Colleague Buddhists - I'm getting to know Medicine Buddha as I haven't met him before and he's come into my life at just the right time.

Anything you'd be willing to share about your personal relationship with him / stories/ facts / books etc. I'd be very grateful. Deep bow.

Two Songs

Posted by Andrew Ralph Cheffings on April 12, 2017 at 21:28 4 Comments

Wrong

I am about to do, or have already done, something wrong,

Which will cause me to be responsible for something terrible.

How can I prevent this from happening, or undo what is already done?

I even feel responsible for others' atrocities I don't even know.

Lamb

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